La Evidencia

 EL FRUTO DEL ESPIRITU SANTO

 

Gálatas 5:22-26

 

22Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

 24Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.

25Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.

26No busquemos la vanagloria, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.

 

Introducción:

 

El fruto del Espíritu es la obra espontánea del Espíritu Santo en nosotros. El Espíritu produce estos rasgos del carácter que se encuentran en la naturaleza de Cristo. Ellos son el producto del control de Cristo, no podemos obtenerlo por tratar de llevarlos sin su ayuda. Si queremos que el fruto del Espíritu se desarrolle en nuestras vidas, debemos unir nuestra vida a la de Él (véase Juan 15.4, 5); debemos conocerlo, amarlo, recordarlo, imitarlo. El resultado será que cumpliremos con el propósito proyectado de la ley: amar a Dios y al prójimo. ¿Cuál de estas cualidades deseas que el Espíritu produzca en tu vida?

 

Debido a que el mismo Dios que envió la ley también envió al Espíritu, el resultado de una vida llena del Espíritu estará en armonía perfecta con la intención de la ley de Dios. Una persona que abunda con el fruto del Espíritu cumple la ley mucho mejor que una persona que observa los rituales y que tiene muy poco amor en su corazón.

 

Si queremos aceptar a Cristo como Salvador, debemos apartarnos de nuestro pecado y clavar voluntariamente nuestros malos deseos naturales a la cruz. Esto no significa, sin embargo, que nunca más volveremos a ver rasgos de estos deseos nuevamente. Como cristianos todavía tenemos la capacidad para pecar pero hemos sido liberados del poder del pecado y no debemos dejarnos dominar por él. Cada día debemos entregarle nuestras tendencias pecaminosas a Dios y a su control, clavándolas en la cruz de Cristo, y momento a momento aspirar el poder del Espíritu para sobreponernos a ellas (véanse 2.20; 6.14).

 

 

1. PERTINENCIAS GENERALES

 

¿Cómo hacer para obtener estos maravillosos regalos del Espíritu Santo, y además fortalecer nuestro temperamento, personalidad, y nuestros valores morales?

Y contribuyendo de esta manera a forjar nuestro carácter cristiano hacia una agradable madurez espiritual delante de Dios?

La respuesta esta en como aprender a llevar una autentica vida cristiana; esta es una inquietud que todo cristiano genuino debiera tratar de alcanzar; haciendo un estilo de vida en Cristo Jesús, de forma tal que alcance una calidad de vida elevada en la aplicación del fruto del Espíritu.

Mejor dicho de una vida comprometida, autentica en amor a Dios y al prójimo, actitud virtuosa esta que nos acercara mas al Señor y nos permitirá actuar con éxito en la sociedad.

La gente de todos los tiempos ha estado preocupada por elevar su calidad de vida; esto significa vivir mejor, alimentarse mejor, mejor educación, mejor vivienda, mejores servicios públicos; mas participación y vida social, mas cultura y satisfacciones humanísticas; mejores empleos, mejores vestidos; mejores oportunidades, mas reconocimientos personales.

Aunque esta preocupación de alcanzar mejores estándares de vida, no haya ido en justa correlación con el lugar que debiera ocupar Dios en nuestro corazón y en una aceptable vida espiritual; mas bien que Dios ha sido sustituido por el amor a las cosas materiales, y al superficialismo intrascendente de la vida.

En ( MT 22: 37-38 ) "Jesús les dijo: Amaras al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento”.

Todas estas expectativas de buscar mejores formas de vida, no son malas o indebidas, siempre que la posición de Dios frente al ser humano no se postergue o lleve a planos secundarios. Dios desea ser tratado como el Dios vivo, todo poder, toda misericordia, todo amor, todo en todo, y siempre en prioridad ante cualquier cosa en la vida de los humanos.

Muchos cristianos, incluso ministros, tal vez por su inmadurez espiritual y de carácter, y a pesar de conocer la Palabra, ellos no practican esta relación o comunión; no la hacen vivir en sus vidas, porque sus testimonios no son Frutos del Espíritu o señal de que Dios realmente viviera en ellos. Ahí esta la razón de la diferencia de conductas en los cristianos; LA PRESENCIA DEL ESPIRITU SANTO, ESA LLENURA DEL ESPIRITU.

Cuando Dios no es tratado en este sentido, como así ha sido en las sociedades de todos los tiempos; entonces el sistema moral del hombre se convierte en un instrumento de manipulación, de distorsión de la sociedad; al servicio de las apariencias, de los prejuicios, de las idolatrías, de las vanidades, del materialismo, de las desigualdades y de las injusticias sociales.

Y en donde la institución familiar y el hogar se convierten en el segmento mas atacado por el trabajo sistemático del adverso; dirigido evidentemente a destruir al hombre y la obra redentora de Jesucristo.

Dice la palabra en (1 NJ 1:6-7) " Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos; y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él esta en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado ".

 

2. QUE ES EL FRUTO DEL ESPIRITU?

 

Es sabio cuando la bíblica alude "fruto" y no "frutos" en plural, como en el caso de los "dones" como diversas gracias que Dios otorga a sus hijos.

El fruto es un conjunto de gracias, virtudes, o bendiciones que deben estar presentes como cuerpo o carácter, o sello intangible pero perceptible y visible espiritualmente; en toda persona regenerada o nacida de nuevo, y como testimonio al mundo de haberse además bautizado en agua en Jesucristo.

Estas gracias o virtudes operan en el ser humano por obra del Espíritu, porque lo pulen, perfeccionan y maduran la vida integral del cristiano; hacen un trabajo de filigrana, como si se tratara de un diamante en bruto. Estas gracias están interconectadas, todas actúan como una unidad de cuerpo, en harmonía, simetría, y guía del Espiritu Santo.

Lo cual le da al creyente una configuración especial en su ser, que es el carácter cristiano, la madurez espiritual, el estilo de vida Cristo céntrico.

En la realidad del ser humano sin embargo, nos enseña la experiencia de observar este renacimiento de fe, en que el creyente va operando esta llenura o cobertura del Espiritu Santo en forma progresiva, y unos mas rápidamente que otros.

Hacia el alcance de esa virtuosidad de madurez nos dirigimos, y de la cuál nos habla (Hb 5:11-14) " pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal ".

 

3. LA PLENITUD PERFECTA DE JESUCRISTO

 

Observamos, y entendemos entonces que no se trata de una actitud rutinaria la del cristiano de buscar, recibir, y utilizar esta gracia del Espiritu Santo; sino que le acompaña algo mas, y ese valor agregado, es la actitud siempre activa y dispuesta del creyente en alcanzar la madurez, y la plenitud de Jesucristo, la perfección en su ser, en un caminar progresivo y Cristo céntrico.

Cuando en ( 1 Cor 2:6-16 ) nos habla de una sabiduría revelada por el Espiritu Santo, y dice: " Porque quien conoció la mente del Señor? Quien le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo ". Aleluya !!!.

Luego confirmamos esa plenitud en Jesucristo, en ( Fil 3:8-16) " no que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; Sino que prosigo, para ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús ".

 

4. SISTEMATIZACION DEL FRUTO

 

Ahora es comprensible, de porque la Biblia nos habla de fruto del Espíritu, o sea su trabajo, acción, artesanía, edificación, esculpido, fraguado, tallado, y obra, en la persona individual, en su alma.

Porque sé esta refiriendo a una configuración estructural del carácter cristiano que se va logrando, alcanzando; Que esta relacionada con la santidad, la madurez; la plenitud, la obediencia, y la perfección en Jesucristo; y ejercitada en esta vida para el futuro alcance del reino de Dios.

Es decir, estas "categorías espirituales de Fruto" , virtudes, regalos, (amor, gozo, paz, benignidad, templanza, esperanza, fe, etc) o cualidades, o recursos, o herramientas, o capacidades espirituales, talladas o trabajadas por el Espíritu; Y que hacen diferente al cristiano; todas ellas, están interrelacionadas entre sí, mejor dicho, trabajan agrupadas por sectores, y son indispensables unas a otras en una relación sistemática, así:

a)
Área del Amor: humildad, mansedumbre, gozo, paz, afecto fraternal, piedad, e integridad o virtuosismo.

b)
Área de Caridad: bondad, benignidad, justicia, veracidad, diligencia, compasión.

c)
Área de Fe: Fortaleza, templanza, paciencia, esperanza, conocimiento, dominio propio.

Estas áreas o sectores espirituales están internalizados en el ser humano virtuoso, y actúan en forma complementaria en la vida del cristiano, bajo ciertos modelos y mecanismos; por ello son indispensables para que este nuevo ser adquiera ese molde espiritual cristiano que es la característica de una autentica vida de comunión con el Señor, o sea, el fruto, el testimonio, el resultado, el reflejo de que el Espíritu trabajó en esa alma. Ese es el fruto o labor del Espiritu.

 

5. QUE ES LA LLENURA DEL ESPIRITU?

 

Por otro lado, la llenura del Espiritu se da cuando el ser humano posee estas virtudes espirituales en su ser, ellas gobiernan sus actos y sus pensamientos; hablar de ser llenos del Espiritu es tener una completitud de gracia del Espiritu en el alma humana, las cuales brotan en forma de "frutos" o acciones agradables al Señor; irradiando amor y servicio al prójimo, y creando un bienestar, armonía y llenura de paz en el cristiano.

Como buenas semillas, en fértil tierra, y saludables árboles de agradables "frutos". Veamos ( Mt 7:20 ) " Así que, por sus FRUTOS los conoceréis ". Aquí apreciamos que la Biblia habla de frutos, en el sentido de los "RESULTADOS" del trabajo del Espíritu sobre la persona.

O sea, Biblia habla y se refiere al "TRABAJO" del Espiritu, y a los "RESULTADOS" del Espíritu sobre la persona cristiana. Cuando hay tierra y semillas fértiles para operar. Esa es la llenura del Espiritu, el trabajo y los resultados desarrollados por el Espiritu, cuando a este le es permitido obrar.

Es decir, un corazón y una voluntad inteligente, obediente, sumisa, dispuesta a acatar y dejarse dirigir por Dios; esto habla del trabajo y los resultados del Espiritu en la vida del cristiano; he allí la diferencia de
FRUTO o cualidades de virtud, y de FRUTOS o resultados de la vida virtuosa y santa.

Lleno del Espiritu es aquel creyente que en su vida es capaz de testimoniar el TRABAJO DEL ESPIRITU, en Dones, en fruto, y en Frutos abundantes, en un largo camino de madurez y perfección en el Señor.

Esta ejercitación o practica viva de la Biblia, se realiza a través, y como ya hemos señalado; de una vida cristiana genuina, sin igual, auténtica, de un estilo de vida testimonial en el que deben estar presentes los "dones" del Espíritu como mecanismos imprescindibles para hacer realidad estas virtudes espirituales en el ser humano; a través de un evangelismo preventivo y de un evangelismo correctivo en nuestras vidas.

Así estudiamos el fruto del Espíritu en ( Ga 5:22; Ef 5:9; Col 3:12; 2 Pe 1:5-7 ); el cual queda resumido en : Amor, Afecto Fraternal, Benignidad, Bondad; Conocimiento, Diligencia, Dominio Propio, Fe, Gozo, Humildad, Justicia, Longanimidad, Mansedumbre, Paciencia, Paz, Piedad, Templanza, Virtud.

 

6. RASGOS DE UN AUTENTICO CARACTER CRISTIANO

 

Todo este fruto del Santo Espiritu de Dios viene a ser el ungüento social para aliviar las asperezas espirituales de una irritada sociedad; Bálsamo que actúa en la excelencia de imagen testimonial del cristiano ante sí mismo, ante su familia, ante su congregación, y ante su comunidad social.

Lo cual desea Dios se manifieste también en un cuerpo de Cristo integrado, sólido, cuyas piedras vivas cumplan eficazmente sus roles, a fin de que la iglesia del Señor tenga una oferta ministerial significativa que ofrecer al entorno social, como modificadora moral y espiritual de ese entorno.

El carácter cristiano además de llevar fruto del Espiritu Santo, se distingue también por tener una posición firme en cuanto a:

a) Temor de Dios:
" Así que recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; porque nuestro Dios e fuego consumidor " ( Hb 12:18). Esto significa alabanza, adoración, oración, reverencia a Dios en su palabra.

b) Conocimiento de Dios:
" Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como perdida por la excelencia del conocimiento en Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo " ( Fil 3:8). Este conocimiento de Dios es también saber de su verdad, de su palabra, de sus leyes, de su voluntad, y de su amor para nosotros.

c) Amor a Dios:
" Quién nos separará del amor de Cristo? Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?......Ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro " (
Ro 8:35-39).

Este amor del Señor significa además dejar muchas cosas agradables del mundo, cuando estas cosas no sintonizan con las cosas de Dios; dedicando nuestras vidas a su obra en servicio cristiano, y enriqueciéndonos en la guía del Espiritu Santo; manteniendo confianza y esperanza de que Dios no nos abandonara jamás, porque El es fiel.

 

Conclusión:

 

Por todas estas razones expuestas, la vida del cristiano no es de legalismos, ni de licencias, ni denominacionalismos, ni de reglas del mundo; es mas bien una experiencia de fe y de libertad en Jesús, que se sostiene en el libre albedrío, en la justicia social, la caridad social, y en nuestra capacidad de decisión, que a la vez se enmarcan en el carácter de la persona cristiana.

Este carácter cristiano se configura por el estilo de vida, por su ética cristiana, que a la vez se alimenta del Fruto del Espiritu, en un evangelismo preventivo y correctivo sobre la sana conducta, la cual debe perseverarse para consolidar la salvación eterna en el reino de Dios.

Cuando el fruto mora en el individuo, este se practica en la vida diaria, y quien lo posee, tiene esa generosa dadiva para compartir, como dice ( Jn 15:2,8) " Todo pámpano que en mi no lleva fruto, lo limpiara, para que lleve mas fruto. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos ". Véase que no habla en plural (frutos), porque habla de la labor del Espíritu.

Cada individuo portador del fruto del Espiritu Santo se convierte en un manantial de vida cristiana, un ofertado de amor al prójimo; y vida cristiana significa la actitud de seguir a Jesucristo como modelo de acción en todos los aspectos de la vida; es la dinámica del amor de Dios en nosotros.

Ahora bien, estilo de vida cristiana es la forma de vivir rectamente; en el pensar, en el hablar, en el actuar, siempre con amor y probidad delante de Dios y de los hombres.

Así mismo, la ética cristiana es la aplicación del evangelismo preventivo, esto es de anticiparse al pecado antes que se produzca este; De identificarlo, de rechazarlo, de combatirlo, de señalar reglas de actuación basadas en la Biblia.

Es decir los valores morales, los cuales se refuerzan con el fruto del Espíritu; ahí esta la diferencia, y la razón de por que, los valores morales de la sociedad sucumben, no tienen permanencia ni continuidad en el individuo, más bien son intermitentes, porque provienen del hombre y no de Dios. Cualquiera podría tratar de ser honesto por un mes, y luego ante un ofrecimiento, quebrar su honestidad.

El carácter cristiano en cambio, tiene los rasgos y las particularidades que nos identifica, y nos hace santos, repujados, tallados, y diferentes a las gentes del mundo; esos rasgos que forman nuestro temperamento y nuestra personalidad son el fruto del Espiritu Santo, provienen de el, de su trabajo eficaz en nosotros.

La palabra señala en ( Ga 5:16-17) " Digo pues, andad en el Espiritu y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espiritu, y el del Espiritu es contra la carne; y estos se oponen entre si, para que no hagáis lo que quisiereis ".

El fruto es vida personal y exquisita, es excelencia de oferta en la santidad que tenemos y somos. Es intimidad con Dios, como vemos en ( 2 Pe 1:8) " Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejaran estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo ". Nuevamente (dice fruto), o sea, sin labor del Espíritu.

Gloria al Señor que nos envió su Santo Espiritu para dirigirnos, enseñarnos, reargüirnos, confortarnos, sanarnos, edificarnos, darnos gracias de dones y de fruto agradable a Dios.


 

En el libro de ( Gálatas 5: 22-23 ) están señalados los valores o virtudes espirituales, es decir, el fruto del Espíritu Santo que llena y equipa espiritualmente al siervo de Dios; a fin de que andemos en el Espíritu y no satisfaciendo los deseos de la carne.

 

El Señor nos bendiga

Preparado por

Prof. Rafael N. Polanco. Ph.D

Iglesia Pentecostal Jehová Shalom

Dir. De Educación

Enero 03,2004