LA ESPADA DEL ESPIRITU

 

INTRODUCCION:

    1. La palabra de Dios es la ESPADA DEL ESPIRITU (Efesios 6:17).
    2. Esto no quiere decir que la palabra sea el Espíritu Santo.
  1. EL AUTOR DE LA BIBLIA.
    1. El Espíritu Santo es el verdadero autor de la Biblia.
    2. El Espíritu Santo reveló el mensaje de Dios a los hombres durante el tiempo del Antiguo Testamento (II Pedro 1:19-21).
    3. El Espíritu Santo también reveló el mensaje de Dios a los hombres durante el tiempo del Nuevo Testamento (Mateo 10:19,20).Lea también Juan 14:26; 16:12,13).
    4. El Espíritu Santo inspiró a los profetas en ambos Testamentos (I Pedro 1:10-12).
    5. El hombre NO decidió recibir el mensaje de Dios, sino que Dios decidió dárselo por medio de la obra del Espíritu Santo.
    6. Esta revelación se cumplió perfectamente durante la vida de los apóstoles de Jesucristo (Juan 16:13).
    7. El Espíritu Santo también inspiró a los escritores de la Biblia (II Pedro 1:19-21; I Corintios 2:6-13; II Timoteo 3:16,17).
    1. Esto significa que el Espíritu les dio las palabras que debían usar para evitar cualquier error en la comunicación de la verdad perfecta que ellos habían recibido por revelación.
    1. La obra de revelación del mensaje divino YA SE CUMPLIO. Los apóstoles recibieron YA TODA LA VERDAD.

1. La Biblia es el fruto de esta obra CUMPLIDA del Espíritu Santo.

2. La palabra ESCRITA es ahora el instrumento del Espíritu Santo para comunicar el mensaje de Dios a los hombres.

3. Predicadores hoy día no predican por inspiración del Espíritu Santo. Predicamos el MENSAJE INSPIRADO que ahora se encuentra en la Biblia.

    1. El Espíritu Santo ha terminado la obra de REVELAR la palabra de Dios, pero no ha terminado su obra de USAR este medio divino. ¿Cuál es la obra del Espíritu Santo POR MEDIO DE LA ESPADA DEL ESPIRITU?

II. CONVENCE AL MUNDO DE PECADO

    1. La promesa de Cristo (Juan 16:8).
    2. En el día de Pentecostés, el Espíritu Santo habló por medio de Pedro para convencer a aquellos hombres que eran pecadores (Hechos 2:4,14-36, y especialmente Hechos 2:37). "AL OIR ESTO SE COMPUNGIERON DE CORAZON".
    3. Cuando resistamos el mensaje de la palabra de Dios estamos resistiendo al Espíritu Santo (Hechos 7:51-54).
    4. El Espíritu Santo no tiene instrumento más poderoso para penetrar el corazón del hombre (Hebreos 4:12).
  1. EL NUEVO NACIMIENTO.
    1. El pecado nos mata espiritualmente y hace necesario el nuevo nacimiento (Efesios 2:1; Juan 3:5,6).
    2. Para nacer, primeramente uno tiene que ser ENGENDRADO (Juan 1:12,13).
    1. Esto significa que la simiente de la vida tiene que ser sembrada.
    2. Somos engendrados por medio del evangelio, la palabra de verdad (I Corintios 4:15; Santiago 1:18).
    3. Según Juan 1:12,13 hay que tener fe para ser engendrados de Dios y esta fe viene por oír la palabra de Dios (Romanos 10:13,14; I Pedro 1:22,23).
    4. La simiente incorruptible sembrada en nosotros es la palabra de Dios (I Pedro 1:22,23
    1. Nacer de agua y del Espíritu claramente se refiere al bautismo en agua (Romanos 6:3,4; Hechos 2:38,41; Efesios 5:26; Tito 3:4-6).
    1. Sin la obra del Espíritu Santo a través de LA PALABRA (SU ESPADA) no puede haber fe.
    2. Sin la obra de fe (el bautismo en agua según Colosenses 2:11-13) no hay vida nueva para el hombre.

III. LA SANTIFICACIÓN.

    1. Santificar significa "apartar" o "Poner aparte" para algún servicio especial.
    1. La santificación del creyente es el proceso por el cual uno es apartado del mundo y su iniquidad y dedicado al servicio de Dios en la iglesia de Cristo Jesús.
    2. El concepto proviene del Antiguo Testamento (Éxodo 13:2).
    3. Es el proceso en el cual algo o alguien llega a PERTENECER A DIOS (Vea Tito 2:11-14; I Pedro 2:9,10; Éxodo 19:5,6).
    4. El santuario era un LUGAR APARTADO AL SERVICIO DE DIOS (Compare el cristiano: I Corintios 6:19,20; I Corintios 3:16,17; Efesios 2:19-22).
    5. El día de reposo estaba separado de los demás como el día especial-santificado (Nehemías 13:19-22). Compare la vida entera del cristiano (Romanos 12:1,2).
    1. La santificación no es opcional (Hebreos 12:14).
    2. La santificación es obra del Espíritu Santo (I Pedro 1:2; II Tesalonicenses 2:13; I Corintios 6:11).
    3. La santificación no depende de la recepción del Espíritu Santo sino que está basada en la sangre o sea el sacrificio de Jesucristo (Hebreos 13:12; 10:10; I Corintios 1:30).
    4. El Espíritu Santo obra por medio de su Espada, la palabra de Dios, para santificarnos.

1. No es algo que sucede instantánea ni milagrosamente.

2. El Espíritu nos santifica por medio de la palabra (Juan 17:17,19; I Pedro 2:1,2; Hechos 20:32; II Timoteo 3:16,17; Efesios 5:25-27).

    1. Dos aspectos de la santificación.
    1. Un acto en el cual somos separados del pecado pasado, apartados del mundo que está bajo el dominio del diablo y dedicados al servicio de Dios en el reino de Cristo.

a.    Cuando respondemos al llamamiento de Dios por medio del evangelio de Cristo (Romanos 15:15,16; II Tesalonicenses 2:13,14; II Pedro 2:20; Romanos 6:17,18).

b.    Cumplido ya.

    1. Un proceso en el cual perfeccionamos la santidad haciendo morir las obras de la carne.

a.    Los santos deben santificarse (II Corintios 7:1; Romanos 8:12,13).

b.    Nuevamente es por medio de la palabra que el Espíritu logra este proceso en nosotros (Juan 17:17,19; I Pedro 2:2; II Timoteo 3:16,17; Efesios 4:11-16).

c.     El cristiano vive porque tiene una mente renovada (Efesios 4:17-24; Romanos 12:1,2; I Corintios 2:14; Efesios 2:1-3; Romanos 8:4,5; 8:12,13; Gálatas 5:16-25).

    1. La santificación no es solamente obra del Espíritu Santo. Es también nuestra obra.

a.    No es algo que nos sucede. Es algo que logramos con la ayuda del Espíritu Santo.

b.    De otra manera la exhortación a perfeccionar la santidad pierde su sentido natural (II Corintios 7:1; I Tesalonicenses 4:3-8; Colosenses 1:21-23).

c.     Filipenses 2:12,13.

    1. Ser santificado NO SIGNIFICA que uno deja de cometer todo pecado.

a.    El cristiano santificado YA no practica el pecado (I Juan 3:9).

b.    Pero en esta vida nunca podremos decir honestamente que no hemos pecado (I Juan 1:7-10).

c.     Los santos de Dios están limpios en su presencia, no porque no cometen ningún pecado sino porque son limpios en la sangre del cordero (I Juan 1:7; Efesios 5:25-27).

CONCLUSION:

  1. La palabra de Dios sigue siendo la Espada del Espíritu.
  2. Cuando ella penetra dentro de los corazones humillados hace cambios muy hermosos en la vida de los hombres (Hebreos 4:12).
  3. El hombre necesita ser humilde frente a esta Espada, para que ella le pueda moldear y convertirle un hombre "conforme al corazón de Dios".