Aborto natural y espiritual

Basado en Salmo 139, Salmo 119, Jeremías 15 y Job 10

 

Introducción:

El aborto bajo ninguna circunstancia tiene la aprobación de Dios, aun para aquellos casos que para la sociedad o las asociaciones de la libertad o derechos civiles tratan de justificar con el slogan del derecho propio.  Una vez se concibe un ser humano ya hay vida y la palabra así lo prueba.

En los versículos 13-16 del salmo 139 el salmista habla que su formación comenzó en las entrañas de su madre y que Dios lo hizo en el vientre de su madre.  Y aunque en lo oculto fue formado no fue encubierto de Dios.  El salmista dice mi embrión vieron tus ojos.  La etapa de embrión va desde el segundo de la concepción, la unión del espermatozoide y el óvulo en especial de la segunda semana de gestación hasta el segundo mes donde se convierte en feto.

A eso que los liberalitas llaman un tejido de sangre la palabra le llama embrión.  Y aun el embrión puede ser escogido desde el vientre de una madre para los planes del reino de Dios.  Hay madres que testifican que Dios les ha hablado las cosas hermosas que Dios tiene para su hijo o hija.  Nosotros como iglesia debemos de tener estos conceptos claros porque nos vamos a topar con gente que va a ser tentada a resolver sus situaciones o errores por la vía mas fácil, que es la vía que el enemigo va a ofrecer para hurtar, matar y destruir los planes que Dios puede tener en cada ser por nacer.

El significado de la palabra aborto es la detención del desarrollo de un embrión en su fase temprana o tardía, antes de completarse en su formación o alcanzar su madurez.  El sistema (el mundo) en el cual vivimos ha tratado de ayudar en su propia prudencia por conciencia, para detener la ola de asesinatos del vientre.  Tratando el tema sin afectar los derechos civiles y que todos queden contentos: el sistema de ofrecer clases para tener sexo seguro, el sistema que ofrece una nueva píldora que destruye el embrión haciéndolo pasar por una menstruación normal.  No importa lo que ofrezca el sistema no es la voluntad de Dios que nadie aborte.

 

Presentación:

El sistema al no tener a Dios gobernando en si mismo ofrece lo que le ha dado el mundo, abriendo las puertas a la fornicación, indiscriminando el uso de las relaciones sexuales fuera del matrimonio.  El sistema del mundo dice: “hazlo pero protégete”.  Hemos visto padre cristianos comprarle el primer paquete de condones a sus varones porque son machos y si por si acaso, pues la cultura nos dice que el macho nada tiene que perder, pero yo nunca he escuchado de un padre que le compre a la jovencita condone femeninos o un paquetito de píldoras por si acasoPadre cristiano que tienes hijos jóvenes a tu cargo, por favor oriéntalos, háblales, con o sin condón puede ocurrir el mismo error.  Nosotros somos llamados a ser luz.  Somos llamados a marcar la diferencia, a educar a nuestros hijos a los pies de Cristo, pero nuestros hijos necesitan nuestro testimonio limpio y en pie.

Nosotros no podemos vender nuestra heredad por un plato de lentejas.  La heredad y las promesas de Dios para nosotros son reales y nuestros principios no están en venta.  Vendrán contrataciones del infierno para que abandones en lo que tu has creído y el plan de Dios en ti se aborte, pero en tus manos esta reparar los portillos o permitir que la serpiente entre.   ¡No vendas tu heredad, no se negocia!  No se cuantos han leído lo que le pasó a Jeremías en el capitulo 15, trajo palabra a Judá y Judá iba de mal en peor.  Lo burlaban, nadie le creía, se sentía solo, abandonado aun sentía que la presión y la opresión de los enemigos le ganaban ventaja y sentía que ya no hablaría más.  La influencia de la voz profética parecía no tener resultados y no era así.  Ya Dios se había hastiado de Judá y se le habían acabado la misericordia y la piedad para ese pueblo.  Jeremías se vio tentado a detener su llamado y dejarse arrastrar por la corriente de los impíos.  Pero Dios le dio una palabra Jeremías 15:17-21, aunque el mundo y el sistema corran en la corriente del dios de este siglo, ¡tú ama y cuida tu heredad!  Que se conviertan ellos a ti y tú no te conviertas a ellos.  Dios te ha llamado iglesia a influenciar en el mundo lo que Dios te ha dado, pero el mundo no podrá influenciar en ti porque tu sabes en quien has creído.  Que tú traigas con los frutos del espíritu a aquellos que te rodean.  Tú no te conviertas a ellos, que ellos se conviertan a ti. 

Si tú permaneces fiel a lo que Dios te ha dado, Jehová te dice:

*      Yo te restaurare.

*      Delante de mí estarás.

*      Si te atreves a sacar lo vil de lo precioso serás como mi boca y      te pondré en este pueblo por muro fortificado de bronce.

*      Pelearan contra ti pero no te vencerán, porque yo estoy contigo      para guardarte y para defenderte.

*      Te libraré de la mano de los malos y te redimiré de la mano de       los fuertes.

No cedas ante las presiones de los que te rodean.  Mantente firme en quien tu has creído, Jesucristo.  Tú y yo somos llamados sal para sazonar y tenemos que llevar el mensaje para salvar las familias de la Tierra y llevarles el mensaje a esas madres:

*      Unas egoístas (primero ellas, segundo ellas y tercero ellas)

*      Otras irresponsables

*      Otras ignorantes

*      Otras manipuladas y abusadas

A pesar de que saben que llevan una vida en su vientre piensan que la solución de su embarazo es impedirlo y terminarlo.  Dios quiere perdonar aquellas que han cometido este terrible acto a través de Cristo y limpiarlas con su sangre y salvarlas.

Hemos visto a través de la palabra que cada vez que Dios tenía un plan con uno de sus siervos el enemigo trataba de detener el embarazo y que la vida que vendrá con propósito del reino fracasara en nacer y hoy esta maquinación no ha cambiado.  Cuando Dios quiso salvar a Israel de su prisión y esclavitud de Egipto escogió desde el vientre de una hebrea a un niño llamado Moisés.  Como el enemigo posee una característica de tantear pues no lo sabe todo pudo oler el nacimiento de un libertador y maquinó un plan, se metió en el corazón de faraón y le hizo ver al faraón que los hebreos como pueblo iban creciendo y que más adelante se haría un pueblo fuerte y grande y le usurparían el poder.  El enemigo le dio planes a faraón para que evitara esto.  Y faraón mando a matar a todos los varones que nacieron.  Hubo pérdida porque muchos fueron los varones que murieron pero no pudieron detener el plan de Dios.  Para escarnio y burla al diablo Moisés fue rescatado de las aguas y llevado a vivir a la propia casa de faraón donde nunca perdió su identidad.  No vendió su fe y de allí salio para libertar al pueblo de la esclavitud y guiarlos a la tierra que fluye leche y miel.

Varios de años después llegó la hora del cumplimiento profético.  No solo se iba a salvar al pueblo hebreo, sino a toda la humanidad que vive en esclavitud.  Otra vez venia un plan de levantar un niño que creciera y madurara en la obediencia, que al transformarse en hombre se revelara como el Mesías de Dios.  Ese niño que seria el Salvador de la humanidad:

*      Predicaría

*      Enseñaría.

*      Sanaría.

*      Tendría compasión por los hombres.

*      Moriría en la cruz por el perdón de aquellos que eran esclavos del pecado.

 

Conclusión:

La muerte en la cruz y la resurrección de Jesús serian fatales para el infierno y sus maquinaciones.  Una vez mas el diablo olfateaba a un libertador del mundo y se le metió en el corazón de “Herodes el grande”.  Éste mando a matar a todos los niños menores de dos años de Belén y sus alrededores pero Dios guardó a Jesús.  Los planes del infierno fueron frustrados y Cristo venció para ti y para mí. ¡Tenemos vida y vida en abundancia!

Hoy siglo 21 las cosas continúan igual.  El diablo continúa con la misma estrategia tratando de olfatear los planes de Dios para ver como se las arregla con su viejo truco: matar niños.  Las estadísticas dicen que hoy día anualmente se asesinan entre 70 millones de niños a través del aborto.  Tú y yo somos los instrumentos de Dios para amar, guardar y proteger a los apóstoles, profetas, pastores, evangelistas, maestros del mañana no vendiendo nuestra heredad por un plato de lentejas y atreviéndonos a hablarle al mundo de la perfecta voluntad de Dios.  Aunque el mundo va perdiendo cada día los principios de humanidad, tú no te conviertas a ellos, que ellos se conviertan a ti.

Salmo 119:73

"Tus manos me hicieron y me formaron; hazme entender, y aprenderé tus mandamientos".