La importancia de saber oír la palabra de Dios

Salmo 119:9-16

La Biblia no tiene nada de mágica.

            Es la revelación de Dios

            Es la mente de Dios revelada al hombre a través del Espíritu Santo.

            Es Dios actuando a favor de los mortales

 

No hay nada de misterioso o mágico en la Biblia, pero si hay algo de mucho poder en ella, pues es Palabra Viva.

 

¿Al oír la palabra de Dios, esta produce algún cambio en nuestras vidas?

 

Sugerencias que pueden mejorar nuestra relación de vida espiritual con Dios…

I.       Actitud:  Entusiasmo

Debemos oír y escuchar la palabra de Dios con agrado, deseo y sed.

Salmo 119:103 ¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca.

 

¿Cuál es nuestra actitud cuando venimos al templo?

¿Venimos a oír a un hombre hablar o venimos a oír la palabra del Señor?

¿Venimos a que los demás vean que conocemos al Señor o venimos a conocer más de Dios?

II.     Atención: Interés

A.    Atentos con el deseo de aprender.

Debemos aceptar que cuando leemos en la palabra las experiencias de los patriarcas, aprendemos como reaccionar con las nuestras.

Salmo 119:105 Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.

B.     Reconocimiento de la importancia que tiene que tener la palabra de Dios en mi vida.

¿Pensamos que cuando venimos al templo Dios no tiene nada que comunicarnos?

¿Estoy obedeciendo y obrando tan perfectamente que no tengo necesidad alguna de que Dios me hable, me recuerde o me diga lo que tengo que hacer?

 

ü      El siempre tiene algo que decirnos y para entenderlo hay que prestar atención a su palabra.

III.  Convencidos: Seguros

ü      No se debe dudar que lo que leemos en la Biblia es palabra de Dios.

Abecés escogemos buscar las palabras de profetas o de otras fuentes que no son la palabra de Dios.  Debemos siempre estar seguros y confiados en que Dios nos habla a través de su palabra.

ü       Tenemos que sentirnos seguros y confiados en poner su palabra por obra como una enseñanza práctica en nuestras vidas.

IV. Esperando: con expectativa de que Dios nos hable

ü      Yo debo tener el deseo de que Dios ministre mi vida.

ü      Yo debo aceptar y reconocer que tengo necesidad.

 

Aunque no tenga un problema (aparentemente) o situación de la cual necesite (o desee) que Dios me ministre, Dios me puede hablar y ministrar la situación o problema que tendré que enfrentar, pues siempre debo estar a la expectativa.

 

Además, de estar a la expectativa de que Él ministre mi necesidad, debo estar pendiente de conocer y aprender lo que Él desea de mí.  Como siervo fiel del Señor deseo conocer y prestar atención de su voluntad para conmigo.

 

Razones adicionales por las cuales debo estar a la expectativa de que Dios me hable son:

Él me conoce INTIMAMENTE.

Él sabe cuales son mis capacidades y mis limitaciones.

Él sabe cuales son mis fortalezas y debilidades.

V.   En humildad; con el propósito de agradar a Dios.

Como el profeta Samuel respondió en 1ro de Samuel 3:8-9 “…Habla, Jehová, porque tu siervo oye. “

 

Juan  15:7Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. 8En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.

 

Daniel 1:8Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse. 9Y puso Dios a Daniel en gracia y en buena voluntad con el jefe de los eunucos;

 

Mateo 7:7Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 8Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.


 

 

La palabra

 

vivifica                        Salmo 119:25 Abatida hasta el polvo está mi alma; Vivifícame según tu palabra.

sustenta                      Salmo 119:28 Se deshace mi alma de ansiedad; Susténtame según tu palabra.

confirma                     Salmo 119:38 Confirma tu palabra a tu siervo, Que te teme.

Guía                            Salmo 119:133 Ordena mis pasos con tu palabra, Y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.

da entendimiento      Salmo 119:169 Llegue mi clamor delante de ti, oh Jehová; Dame entendimiento conforme a tu palabra.

Es segura                  Salmo 119:89 Para siempre, oh Jehová, Permanece tu palabra en los cielos.

Es escudo                  Salmo 119:114 Mi escondedero y mi escudo eres tú; En tu palabra he esperado.

Es pura                       Salmo 119:140 Sumamente pura es tu palabra, Y la ama tu siervo.

Es verdad                  Salmo 119:160 La suma de tu palabra es verdad, Y eterno es todo juicio de tu justicia. Juan 17:17Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad

No pasará                  Mateo 24:35 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no  pasarán.